09
Dic
Ruanda, Srebrenica y, ahora, Gaza son sinónimos del horror. También ejemplos de la impotencia de la ONU a la hora de desempeñar uno de sus cometidos como árbitro de la comunidad internacional: el mantenimiento de la paz y la seguridad en el mundo. Por acción u omisión, o por mirar hacia otro lado, como los cascos azules holandeses en Srebrenica mientras 8.000 bosniacos eran asesinados por las fuerzas serbobosnias, los dos primeros casos forman parte de la historia universal de la infamia. El tercero podría sumarse a la lista si la sangría en el enclave palestino no cesa. Invocando un…