En mayo de 2025, Petróleos Mexicanos (Pemex) alcanzó su mayor cantidad de importación de gasolina del año, sumando un total de 351,000 barriles por día. Este volumen solo se puede comparar con el de diciembre de 2024, cuando las importaciones llegaron a 409,000 barriles diarios. Este número es un incremento del 5 % en comparación con abril, aunque aún es un 14 % menor que el volumen registrado en mayo del año anterior.
El valor de estas importaciones también fue significativo. Pemex desembolsó cerca de 937 millones de dólares para abastecerse de gasolina en el extranjero, lo que supuso un incremento mensual del 4 %.
Persistencia de la dependencia energética
Aunque el gobierno mexicano ha intentado alcanzar la autosuficiencia energética, las importaciones siguen representando más del 50% del consumo doméstico de gasolina, cercano a 800,000 barriles por día. La meta de disminuir esta dependencia a través de la actualización de las refinerías actuales y la construcción de nuevas instalaciones, como la refinería Olmeca en Dos Bocas, todavía está lejos de hacerse realidad.
En paralelo, la producción nacional de gasolina sigue siendo limitada. En mayo, las refinerías mexicanas produjeron apenas 327,500 barriles diarios, lo que refleja una disminución mensual del 5 %. Esta caída en la producción ha obligado a Pemex a intensificar las compras en el extranjero para satisfacer la demanda local.
Elementos operativos que impulsan el crecimiento
Varios factores explican el incremento en las importaciones. Las refinerías mexicanas han enfrentado paros técnicos, mantenimientos programados y fallos en equipos clave que han mermado su capacidad operativa. Además, aunque se han invertido recursos importantes en obras como las coquizadoras de Tula y Salina Cruz, estos proyectos aún no están finalizados o no operan a su máxima capacidad.
Esta circunstancia ha creado una divergencia fundamental entre la producción local y el consumo, que Pemex busca compensar mediante importaciones cada vez más caras debido a la variabilidad en los precios de los combustibles a nivel internacional.
Efectos en el gasto público y el tipo de cambio
El incremento de las importaciones también tiene un impacto en las finanzas públicas. Las compras externas en dólares presionan las reservas internacionales del país y pueden afectar el tipo de cambio, especialmente cuando las compras se concentran en periodos cortos o coinciden con volatilidad financiera global.
Adicionalmente, el traslado de estos costos a lo largo de la cadena logística puede repercutir en los precios al consumidor, aunque Pemex ha intentado mantener cierta estabilidad en los precios finales del combustible.
Involucramiento del sector privado
Aunque Pemex concentra la mayor parte de las importaciones de gasolina, empresas privadas también participan activamente en este mercado. Algunas compañías han recurrido incluso a proveedores en Asia cuando las condiciones en Estados Unidos —principal socio comercial en materia energética— no han sido favorables. Esta dinámica refleja un mercado de combustibles diversificado, en el que conviven operadores públicos y privados frente a un mismo desafío: abastecer de manera continua al país.
Indicador de los desafíos que continúan
El incremento en las importaciones de gasolina en mayo destaca las limitaciones actuales del sistema de refinación en México. Aunque existen planes para alcanzar la autosuficiencia energética, la producción nacional aún no puede cubrir la demanda interna, y la dependencia de los mercados internacionales continúa siendo una realidad.
El desafío para Pemex y las autoridades energéticas consistirá en fortalecer los proyectos actuales, optimizar la eficiencia de las refinerías en operación y asegurar que las nuevas instalaciones alcancen sus objetivos de producción. De esta manera, se podrá disminuir la dependencia de importaciones, que resultan cada vez más caras, y progresar hacia un modelo energético más sostenible y autosuficiente para la nación.