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Feb
el vocero (La presidenta) de la Cámara Municipal Británica, Lindsay Hoyle, está en la sala. Menos de 60 diputados afirmaron haber votado a favor de una moción de censura en su contra, en un episodio que confirma la famosa máxima que Estados Unidos repite desde hace décadas: toda postura política está impulsada por el absurdo local. El enredo parlamentario que obligó a Hoyle a pedir perdón dos veces ―la última, este mismo jueves― no tuvo mayor trascendencia de no ser porque el tema de un debate, la guerra entre Israel y Hamás, se convirtió en la discusión más divisiva y…