07
Dic
Hubo un tiempo donde el deporte televisado servía para mantenernos centrados y entretenidos, estados que nos pueden parecer la misma cosa, pero no lo son. Es un poco como aquello de decirlo y hacerlo, no sé si me entienden. El caso es que entretener nos entretenía aquel Torneo de Navidad que cada año nos ofrecía en directo la televisión pública aprovechando que el calendario y los buenos propósitos soplaban siempre a favor del mismo, que para eso ejercía como local en su propio torneo, en su país y no digamos ya en aquella su RTVE de entonces. ¿Y cómo es…